Todos los años tienen un enero y todos los años tienen un San Marcos en La Peza. Es un día de fiestas, a lo grande. Este año San Marcos no ha sido el rey de los charcos. Ni una nube asomó por el azul inmaculado del cielo. El calor empezó a pesar al mediodía. Y, apenas, una suave brisa nos salvaba de una hecatombe mayor. Charcos no hubo, pero algunos los deseamos.
Fue un hermoso día, en medio de la semana, por lo que se notó la ausencia de muchos vecinos. Pero gracias a las últimas lluvias, el campo resumaba aires de primavera, aunque tardía.
Después de la procesión y de los correspondientes petardos (que no falten) vinieron las cañitas y el potaje propio de este día (o la comida en familia). Este año me he enterado que en San Marcos, por la mañana se hace vigilia. Así el potaje sabe mejor, sin duda.
He subido las fotografías en varias carpetas ya que son muchas.
Después de la procesión y de los correspondientes petardos (que no falten) vinieron las cañitas y el potaje propio de este día (o la comida en familia). Este año me he enterado que en San Marcos, por la mañana se hace vigilia. Así el potaje sabe mejor, sin duda.
He subido las fotografías en varias carpetas ya que son muchas.
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