El otro día llevaron a los niños del colegio al MiniHollywood de Almería. Estoy detrás de que me traigan fotos para ponerlas. Por el momento Marcos si me ha hecho caso. Aquí está su foto de pistolero legendario del lejano oeste, aquel en el que los hombres eran hombres, tomaban café en las solitarias praderas y mataban a las gallinas de un escupitajo.

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